Neurociencias de la memoria y del equilibrio

Neurociencias de la memoria y del equilibrio
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MEMORIA-OLVIDOS



DEL OLVIDO A LA AMNESIA








MEMORIA

Durante bastante tiempo muchos psicólogos, principalmente norteamericanos se resistían a creer que las investigaciones neurofisiológicas pudieran ser útiles para el estudio de la conducta humana.

La llamada escuela conductista centró sus observaciones en el estudio de la conducta de los organismos y su relación con el entorno. Fue el psicólogo canadiense Donald Hebbe el que mediante experimentos en animales fue describiendo las bases neurofisiológicas del aprendizaje y de la conducta, la transmisión sináptica de los impulsos y sus modificaciones confirmando así las ideas geniales de Cajal.

El primero en demostrar que algunos de los procesos de memoria están localizados en el cerebro fue el neurocirujano canadiense Penfield al operar enfermos con epilepsia temporal.

Desde entonces los conocimientos neurofisiológicos han avanzado considerablemente sobre todo en la pasada década del estudio del cerebro patrocinada por el gobierno norteamericano desde 1990.

La genética, la biología molecular y las modernas técnicas de diagnóstico por imágenes han impulsado

considerablemente nuestros conocimientos sobre la memoria y sus bases neurofisiológicas.

En la actualidad se están produciendo considerables avances en el conocimiento de las causas y mecanismos de muchas enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer.



La literatura sobre los procesos mnésicos y sus trastornos ha proliferado en los últimos años, particularmente desde el advenimiento de las recientes técnicas de neuroimágenes. Sin embargo, las controversias acerca de las diferentes etapas del procesamiento de la memoria permanecen aún siendo el objetivo de numerosos grupos de investigadores.

Describiré en esta breve revisión la memoria como proceso y sus diferentes tipos, los más importantes síndromes amnésicos y posteriormente haré referencia sobre las teorías neuropsicológicas actualmente implicadas.



Introducción

La mayoría de los organismos pueden cambiar en respuesta a los hechos que ocurren durante su vida. Esta capacidad adaptativa les da a los seres vivos la habilidad de aprender y de recordar. La memoria es una de las funciones centrales de la actividad intelectual y es la base de nuestro conocimiento. El aprendizaje es el proceso de adquirir nueva información, mientras que la memoria se refiere a la persistencia del aprendizaje en un estado que pueda ser utilizado más tarde, pudiendo ser definida como el depósito de conductas potenciales

aprendidas en el tiempo.

Las quejas sobre la falta de memoria son muy frecuentes entre los pacientes neurológicos y psiquiátricos.

Esta sintomatología se relaciona al hecho de que la memoria es esencial para todos los aspectos de la vida diaria y así cualquier trastorno del humor  o de la cognición puede afectar  el aprendizaje y el recuerdo.

La memoria es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y evocar la información del pasado. Surge como resultado de las conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales (la llamada potenciación a largo plazo).

La memoria se clasifica convencionalmente en: memoria a corto plazo (consecuencia de la simple excitación de la sinapsis para reforzarla o sensibilizarla transitoriamente) y memoria a largo plazo (consecuencia de un reforzamiento permanente de la sinapsis gracias a la activación de ciertos genes y a la síntesis de las proteínas correspondientes). El hipocampo es la parte del cerebro relacionada a la memoria y aprendizaje.

Un ejemplo que sustenta lo antes mencionado es la enfermedad de Alzheimer que ataca las neuronas del hipocampo lo que causa que la persona vaya perdiendo memoria y no recuerde en muchas ocasiones ni a sus familiares.

En términos prácticos, la memoria (o, mejor, los recuerdos) son la expresión de que ha ocurrido un aprendizaje. De ahí que los procesos de memoria y de aprendizaje sean difíciles de estudiar por separado.

El cerebro humano de un individuo adulto estándar contiene unos 100.000 millones de neuronas y unos 100 billones de interconexiones (sinapsis) entre éstas. Aunque a ciencia cierta nadie sabe la capacidad de memoria del cerebro.



Memoria a corto plazo



La memoria a corto plazo es el sistema donde el individuo maneja la información a partir de la cual está interactuando con el ambiente. Se limita aproximadamente 7±2 unidades de información (span de memoria).

Esta limitación de capacidad se pone de manifiesto en los efectos de Primicia y ultimidad. Cuando a un grupo de personas se le presenta una lista de elementos para que sean memorizados, al cabo de un tiempo breve recuerdan con mayor facilidad aquellos ítems que se presentaron al principio (primacía) o los que se presentaron al final (recencia) de la lista, pero no los intermedios.

El «efecto de primicia» disminuye al aumentar la longitud de la lista, no así el de ultimidad. La explicación que se da a estos datos es que las personas pueden repasar mentalmente los primeros elementos hasta almacenarlos en la memoria a largo plazo, y en cambio no pueden procesar los elementos intermedios. Los últimos ítems, por su parte, permanecen en la memoria operativa, por lo que estarían accesibles a la hora de recordar la lista.

Las funciones generales de este sistema de memoria son la retención de la información, el apoyo en el aprendizaje de nuevo conocimiento, la formulación de metas inmediatas y la resolución de problemas. Debido a las limitaciones de capacidad, cuando una persona realice una determinada función, las demás no se podrán llevar a cabo en ese momento.



Subsistemas

La memoria operativa o memoria de trabajo está formada por varios subsistemas, a saber: un sistema supervisor (el ejecutivo central) y dos almacenes secundarios especializados en información verbal (el bucle articulatorio) y visual o espacial (la agenda visoespacial).

El ejecutivo central coordina los recursos del sistema y los distribuye por diferentes almacenes, denominados esclavos, según la función que se pretenda llevar a cabo. Se centra, por lo tanto, en tareas activas de control sobre los elementos pasivos del sistema; en este caso, los almacenes de información.

El lazo articulatorio o bucle fonológico, se encarga del almacenamiento pasivo y mantenimiento activo de información verbal hablada. El primer proceso hace que la información se pierda en un breve lapso, mientras que el segundo —repetición— permite refrescar la información temporal. Además, es responsable de la transformación automática del lenguaje presentado de forma visual a su forma fonológica, por lo que, a efectos prácticos, procesa la totalidad de la información verbal.

La agenda visoespacial es el almacén del sistema que trabaja con elementos de carácter visual o espacial. Como el anterior, su tarea consiste en guardar este tipo de información.



Memoria a largo plazo



La memoria a largo plazo (MLP) es un almacén al que se hace referencia cuando comúnmente hablamos de memoria en general. Es en donde se almacenan los recuerdos vividos, nuestro conocimiento acerca del mundo, imágenes, conceptos, estrategias de actuación, etc.

Dispone de capacidad desconocida y contiene información de distinta naturaleza. Se considera la base de datos en la que se inserta la información a través de la «memoria operativa», para usarla posteriormente.



Clasificación

Una primera distinción dentro de la MLP es la que se establece entre la «memoria declarativa» y la «memoria procedural». La «memoria declarativa» es aquélla en la que se almacena información sobre hechos, mientras que la «memoria procedural» sirve para almacenar información acerca de procedimientos que permiten interactuar con el medio ambiente, pero cuya puesta en marcha tiene lugar de manera inconsciente o automática, resultando prácticamente imposible su verbalización.



Memoria procedural (implícita)

La «memoria procedural puede considerarse un sistema de ejecución, implicado en el aprendizaje de distintos tipos de habilidades. Por el contrario, éstas se activan de modo automático, como una secuencia de pautas de actuación, ante las demandas de una tarea. Consisten en una serie de actos motores/cognitivos que llevamos a cabo de modo inconsciente.

El aprendizaje de estas habilidades se adquiere de modo gradual, principalmente a través de la ejecución y la retroalimentación que se obtenga; sin embargo, también pueden influir las instrucciones (sistema declarativo) o la imitación (mímica). El grado de adquisición de estas habilidades depende de la cantidad de tiempo empleado en practicarlas, así como del tipo de entrenamiento que se lleve a cabo.

Las características de esta memoria son importantes al tratar de desarrollar una serie de reglas que permitan obtener una buena ejecución en una tarea.



Memoria declarativa (explícita)

La «memoria declarativa» contiene información referida al conocimiento sobre el mundo (memoria semántica) y sobre las experiencias vividas por cada persona (memoria episódica).

La «memoria semántica» da cuenta de un almacén de conocimientos acerca de los significados de las palabras y de las relaciones entre estos significados, y constituye una especie de diccionario mental, mientras que la «memoria episódica» representa eventos o sucesos que reflejan detalles de la situación vivida y no solamente el significado.

La organización de los contenidos en la «memoria episódica» está sujeta a parámetros espacio-temporales; esto es, los eventos que se recuerdan representan los momentos y lugares en que se presentaron. Sin embargo, la información representada en la «memoria semántica» sigue una pauta conceptual, de manera que las relaciones entre los conceptos se organizan en función de su significado.

Otra característica que diferencia ambos tipos de representación se refiere a que los eventos almacenados en la «memoria episódica» son aquellos que se han codificado de manera explícita, mientras que la «memoria semántica» posee una capacidad inferencial y es capaz de manejar y generar nueva información que nunca se haya aprendido explícitamente, pero que se halla implícita en sus contenidos (entender el significado de una nueva frase o de un nuevo concepto utilizando palabras ya conocidas).



Los recuerdos



Los recuerdos son imágenes del pasado que se archivan en la memoria. Nos sirven para traer al presente algo o a alguien. Se definen también como una reproducción de algo anteriormente aprendido o vivido, por lo que están vinculados directamente con la experiencia.

Las conexiones neuronales de la corteza son estimuladas por la información y se fortalecen y vinculan al contexto emocional en que se formaron. Una vez codificadas residen en la región de la corteza en la que la información fue percibida y procesada. Cuando sea necesario, o suscitado por la emoción, esa memoria se activa para utilizarse como memoria de trabajo.



AMNESIA Y SUS VARIEDADES



La amnesia es un síndrome neurológico caracterizado por deterioro  en la habilidad de aprender  nueva información  en un paciente cuya atención es normal y el resto de sus funciones cognitivas están intactas. Una gran variedad de causas pueden originar síndromes amnésicos, incluyendo el síndrome de Korsakoff, encefalitis herpética , hipoxia severa, lesiones cerebro vasculares, traumatismo de cráneo, tumores , lesiones de cerebro basal anterior y demencias.

El síndrome de Korsakoff es el resultado de una depleción nutricional ( deficiencia de tiamina). Korsakoff describió esta condición como consecuencia del abuso de alcohol o de un gran número de otras etiologías. Desde el punto de vista neuropsicológico, la memoria de corto plazo está intacta, pero la memoria de largo plazo se encuentra severamente afectada, existiendo importante confabulación de relleno. Los pacientes tienen severas dificultades en recordar la secuencia temporal de los eventos y se encuentran desorientados en tiempo. Existe generalmente una pérdida de memoria retrógrada, la cual característicamente se extiende por años o décadas.

El trastorno, a veces  puede tener un desarrollo insidioso, y no siempre seguir a una Encefalopatía de Wernicke. Las características neuropatológicas del síndrome Wernicke- Korsakoff consisten en pérdida neuronal, microhemorragias y gliosis de la sustancia gris paraventricular y periacueductal . Además existe evidencia neuropatológica de atrofia cortical generalizada, particularmente involucrando los lóbulos frontales. Esta característica se asocia a la evidencia neuropsicológica de “disfunción frontal o ejecutiva” en los pacientes con Korsakoff. Victor et al reportó que un 25% de los pacientes con Korsakoff se recuperaron, un 50% mostró mejoría a través del tiempo y un 25% permaneció sin cambios.

Otra variante de síndrome amnésico es la encefalitis herpética. Característicamente, comienza en forma aguda con fiebre, cefalea y nauseas, asociados a cambios de conducta. Los trastornos de memoria crónicos de la encefalitis herpética son similares a los hallados en el síndrome de Korsakoff, consistentes con el hecho de la existencia de múltiples conexiones neurales  entre el tálamo, los cuerpos mamilares y el hipocampo. La encefalitis, como el trauma de cráneo, habitualmente implica daño de estructuras del cerebro basal anterior; estructuras que otorgan salidas colinérgicas hacia el hipocampo, pudiendo verse exacerbado el daño mnésico. Kopelman et al, no han encontrado  diferencias entre pacientes con Korsakoff y pacientes con encefalitis herpética en términos de “olvido acelerado”. La memoria semántica se encuentra comúnmente afectada  como resultado del compromiso del lóbulo temporal infero-lateral izquierdo, ocasionando trastornos en la denominación, en la lectura (dislexia de superficie)  y en otros aspectos de la memoria semántico-lexical. El daño del lóbulo temporal derecho puede ocasionar severos trastornos en la memoria del reconocimiento de rostros o el conocimiento de gente. Los pacientes con Herpes muestran mejor “insight” hacia la naturaleza de su trastorno y si bien presentan amnesia retrógrada, ésta se caracteriza por mayor compromiso de las “memorias más tempranas”.

Los estudios neuropatológicos y de neuroimágenes muestran severas alteraciones de los lóbulos temporales, asociados con pérdida de volumen, hemorragias y o edema. Ocasionalmente, los cambios pueden se unilaterales. A menudo hay evidencia de alteraciones frontales, más comúnmente en regiones orbito-frontales, sumado a grado variable de atrofia cortical. Las estructuras temporales mediales están severamente afectadas, incluyendo el hipocampo, la amígdala y las cortezas entorrinal, perirrinal y parahipocampal. La  hipoxia severa (producto de intoxicación por monóxido de carbono, envenenamiento, paro cardiorespiratorio o intentos de suicidio) puede ocasionar un síndrome anmésico.

Se ha reportado severa pérdida de células piramidales en la región CA1 del hipocampo bilateral , atrofia de estructuras temporales mediales, talámicas y recientes cambios tróficos en la región del fornix.

Los  trastornos vasculares pueden afectar la memoria cuando se comprometen diversas estructuras. La región anterior del tálamo está irrigada por las arterias paramedianas o polares, ramas de la circulación cerebral posterior. Una lesión única del tálamo anterior  produce amnesia anterógrada (AA) con mínima amnesia retrógrada (AR). Casos de amnesia retrógrada más extensa o de demencia han sido descriptos, cuando las lesiones se extienden hacia las proyecciones frontocorticales.

El hipocampo está irrigado por las arterias coroidales anteriores y posteriores, ramas de la carótida interna y de la arteria cerebral posterior, respectivamente. Los infartos unilaterales ocasionan amnesia modalidad específica (para material verbal o visual) y el daño bilateral amnesia global. El retroesplenium también está suplido por la arteria cerebral posterior, y los infartos o hemorragias, pueden producir amnesia por disrupción de las conexiones hacia el tálamo anterior y las cortezas entorrinal y parahipocampal. La hemorragia subaracnoidea aneurismática puede resultar de pérdida de memoria. La ruptura de aneurismas de la arteria comunicante anterior puede comprometer estructuras del cerebro basal , dañando los núcleos septales y /o regiones fronto-medio-ventrales, determinando  la persistencia del síndrome amnésico y/o su impacto funcional.

La injuria de cráneo puede ocasionar amnesia transitoria o persistente. El daño de memoria puede ser consecuencia de lesiones focales (frontales o temporales anteriores) o difusas. La amnesia postraumática (APT) es el reflejo de patología cerebral no focal, en particular, de fuerzas rotacionales que ocasionan injuria axonal difusa. El resultado de los cambios intraxonales llevan a fallas en el transporte axoplásmico, edema axonal y consecuentemente, a desconexión, de-aferentización y pérdida de botones sinápticos en horas o días. King en 1997, ha reportado que el tiempo de duración de la APT  es predictivo del resultado final cognitivo, psiquiátrico y social. La APT debe distinguirse del trastorno de memoria anterógrada persistente, el cuál puede ser detectado en los tests cognitivos luego de haber finalizado el período de APT. Amnesia Retrógrada desproporcionada ha sido descripta, particularmente en asociación  con daño frontal o temporal anterior.

La  amnesia global transitoria (AGT) es el resultado de una disfunción transitoria de circuitos límbicohipocampales. A veces está precedido por cefalea, nauseas, stress, procedimientos médicos, emociones intensas o ejercicio vigoroso. Hogdes y Ward  (1989) reportaron que la duración mínima de AGT era de 4 y la máxima de 12 horas. Un 25% de sus casos, tenía historia de migraña y un 7% desarrolló crisis epilépticas en ausencia de antecedentes comiciales. No hubo asociación con factores de riesgo vascular, ni con ataques isquémicos transitorios y en un 70% de los casos, la etiología permaneció no clara. Durante los episodios, los pacientes muestran preservación de la identidad personal , profunda amnesia anterógrada (verbal y no verbal) y un período variable de amnesia retrógrada con mayor compromiso del recuerdo de episodios que de hechos. Luego del ataque, Squire en 1989  reportó una completa recuperación luego de algunas semanas.

Existe una entidad conocida como Amnesia epiléptica transitoria que se caracteriza por episodios breves de pérdida de memoria de menos de una hora y múltiples ataques. A menudo, el EEG y la TC son normales, sin embargo las bases comiciales pueden detectarse en EEG de sueño. La mayoría de los pacientes se quejan de “lagunas” en su “memoria del pasado”. Numerosos investigadores lo ha interpretado como producto de fallas en la codificación de ítems específicos de la memoria autobiográfica, resultado de actividad comicial no detectada en el pasado.

Las causas psicológicas de pérdida de memoria pueden adoptar la forma de  “amnesia global” o de “amnesia situación específica”, habitualmente con una profunda pérdida de las memorias “más remotas” alterando el sentido de la identidad personal. En la mayoría de los casos reportados, el conocimiento semántico y la memoria para habilidades procedurales permanecieron  intactas, excepto excepciones.

Los trastornos mnésicos son encontrados como base de las demencias, pero por  definición, estos se acompañan de un deterioro neuropsicológico más global de las funciones cerebrales superiores. La pérdida de memoria aparece en el envejecimiento y en las demencias, pero los patrones clínicos son cualitativa y cuantitativamente diferentes, como veremos en la sección olvidos normales y olvidos patológicos.


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PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA MUSICAL EN UN SINDROME AMNÉSICO

                                                Cecilia M Serrano







Introducción:
Los síndromes amnésicos pueden resultar de numerosas condiciones neurológicas : daño hipocampal (Scoville y Milner, 1957), encefalitis (Cermak y O´Connor, 1983, Damasio, Eslinger, Damasio, Van Hoesen, Cornell, 1985, Warrington y McCarthy, 1988), lesiones talámicas (Squire y Moore, 1979) y síndrome de Korsakoff (Butters, 1979).
Estos se caracterizan por presentar: 1) severa dificultad en aprender y recordar nueva información, 2) memoria de corto plazo normal, 3) y generalmente un período de amnesia retrógrada. Habitualmente, la memoria procedural y la memoria semántica se encuentran intactas ( Scoville y col, 1954) . Han sido descriptos pacientes con alteración de la memoria semántica  y conservación de la memoria episódica.( Hodges, Patterson, Oxbury y Funnell, 1992). También se han publicado déficits selectivos de la memoria semántica visual con preservación del conocimiento semántico verbal, como se observa en las agnosias visuales asociativas ( Farah, 1990). El patrón inverso, se encontró en sujetos que conservaban el conocimiento semántico visual, pero habían perdido la habilidad  de acceder al significado del lenguaje escrito o hablado ( Warrington y McCarthy, 1983), siendo también posible perder la información semántica a través de todas las modalidades (Sartori y Job, 1988). Por lo tanto, resulta común observar en los síndromes amnésicos, disociación de los diferentes tipos de memoria y de sus distintas modalidades. Sin embargo, son escasas las descripciones en la literatura acerca del procesamiento de un tipo especial de memoria, llamada “memoria musical”, a pesar de ser cada vez más los estudios que intentan localizar los sustratos anatómicos del procesamiento de la música.
A diferencia del lenguaje, que habitualmente se procesa en el hemisferio izquierdo, la percepción musical, generalmente se lateraliza en el hemisferio derecho, donde se procesan  la mayor parte de las emociones y la habilidades visuoespaciales. Milner y colaboradores, en 1962 y 1965, realizaron los primeros estudios sobre la detección de la diferencia tonal en una melodía , observando que intervenían los dos hemisferios cerebrales, pero en mayor medida el derecho. Posteriormente, los estudios de audición dicótica, confirmaron la predominancia hemisférica derecha en el reconocimiento melódico (Schulhoff y Goodglass 1969). Tanto los estudios de pacientes lesionados como los de imágenes funcionales indican que regiones  de la corteza auditiva ( gyrus temporal superior derecho) están involucradas en el análisis del tono y del timbre y que las relaciones entre tonos individuales llevan a la codificación y el reconocimiento auditivo de las melodías, que dependen en gran medida, de un sistema de retención auditiva de tonos “on-line”, llamada memoria de trabajo para los tonos o “tonal right working memory”, que entabla interacciones entre las cortezas frontales y temporales. De los actuales estudios con PET surge que la melodía, la armonía y el ritmo, producen diferentes patrones de activación en la corteza  auditiva. Estos hallazgos son consistentes con reportes de lesiones temporales superiores que alteran la percepción de la melodía y respetan el procesamiento del ritmo. De la misma forma, el ritmo involucra un procesamiento predominantemente izquierdo, con participación de la corteza temporal, el cerebelo y regiones prefronto-parietales, mecanismos que involucran tareas de “atención” y de “memoria de trabajo”. ( Peretz 1993,2001)
La producción musical, ha sido extensamente estudiada a través del canto, la transcripción rítmica, la práctica instrumental y la escritura musical, involucrando un procesamiento predominantemente izquierdo. La deficiencia del canto se denomina avocalia y puede verse afectada en su línea melódica o rítmica ( Allegri y col 1995). Los primeros trabajos hechos con amital sódico, revelaron que el hemisferio derecho interviene esencialmente en la emisión de la línea melódica del canto y el izquierdo en su aspecto rítmico, en la iniciación y en el control de la ejecución vocal. Los estudios realizados por Allegri y colaboradores en 1990-1993, mostraron que  pacientes lesionados izquierdos, presentaban alteración de los aspectos rítmicos del canto en un 55% y los melódicos en un 20%.
Los actuales estudios intentan localizar los sustratos anatómicos del procesamiento emocional de la música. Peretz, 19..., estudió un paciente con amusia que tenía disociado el procesamiento musical del procesamiento emocional de las melodías. Se acepta actualmente, que el juicio del contenido afectivo de una melodía ( alegre vs triste) puede efectuarse en completa ausencia de cualquier habilidad para identificar o reconocer una melodía (Blood , Zatorre et al   1999).
Pero que sucede en el cerebro de un músico?
Los músicos muestran habilidades únicas, como memorizar largas y complejas secuencias bimanuales, trasladar símbolos musicales a secuencias motoras durante la lectura musical y percibir e identificar tonos absolutos en ausencia de una referencia tonal. Por lo tanto , el aprendizaje musical, implica un estilo de “adaptación cerebral” , ya que en general, se realiza en un período de máxima plasticidad neuronal , como es el desarrollo, y porque los músicos continúan realizando entrenamientos motores cada vez más complejos. Esto provocaría cambios en la representación de mapas o circuitos motores en el cuerpo calloso,  la corteza motora, el cerebelo y el planun temporale . A nivel microestructural se modificarían sinapsis, se reclutarían áreas no funcionantes , aumentarían el número de células gliales y se modificaría la microcirculación cerebral. Los actuales hallazgos diferenciales en músicos y no músicos, probablemente reflejen diferencias en estrategias, habilidades perceptuales y representaciones cognitivas que hacen más complejo el verdadero procesamiento musical.

El objetivo del presente trabajo fue estudiar en formas sistemática una paciente amnésica que conservaba sus habilidades musicales intactas y discutir los mecanismos posibles y sus bases Neuropsicológicas.

Caso clínico

Paciente CS de 35 años de edad,  sexo femenino, diestra, estudiante universitaria , quien en julio del año 2000, presentó deterioro del sensorio e hipotermia . Al examen físico se encontraba afebril, con tendencia al sueño y confusa . No tenía signos meningeos ni evidencias de foco neurológico. Se realizó el diagnóstico presuntivo de encefalitis herpética  y comenzó tratamiento con acyclovir endovenoso. Luego de permanecer 10 días con deterioro del sensorio , comenzó a recuperar el nivel de conciencia. Se encontraba desorientada en tiempo y espacio, presentaba amnesia del episodio , gran irritabilidad y negativismo .
La Tomografía computada (TC) cerebral, realizada al ingreso, no mostro alteraciones, pero  la  Resonancia magnetica cerebral (RM) evidenció lesiones  bilaterales y simetricas con señal hiperintensa en T2 y FLAIR en ambos lóbulos temporales, con mayor afectación de los hipocampos. También se encontraron lesiones bipalidales, a predominio derecho, que alertaron sobre la posibilidad de intoxicación por monóxido de carbono (CO) figuras 1a y b. Posteriormente se pudo confirmar un marcado aumento del nivel de CO en el ambiente donde habitaba la paciente secundario a un desperfecto en el las tuberías.
 Luego del alta, la paciente comenzó rehabilitación neuropsicológica  en nuestro Servicio en agosto del 2000.
CS no tenía antecedentes de relevancia, excepto su relación con la música. Creció en un ambiente musical, estimulada   por sus padres.
En su infancia realizó , durante un breve tiempo, estudios de flauta dulce y en la adolescencia, aprendió  a acompañarse armónicamente con piano y guitarra. Poseía una buena destreza musical , a pesar de no haber recibido estudios sistematizados musicales. Su conocimiento musical fue fundamentalmente a partir de su apreciación por la música y por poseer una buena habilidad musical.
Integró grupos corales de cierta jerarquía. Poseía conocimientos básicos de escritura y lectura musical. Podía entender el código musical en sus niveles básicos. Su ejecución musical ( tanto el piano, como la guitarra) le permitía acompañarse en los temas que le gustaba cantar.
A pesar de no haber recibido estudios programados musicales, poseía una destacada  habilidad musical .

Evaluación cognitiva:

La paciente fue evaluada con una  extensa batería de tests Neuropsicológicos. Los tests administrados fueron: Mini Mental State Examintation (MMSE, Folstein 1975) normatizado en Argentina ( Allegri y col, 1999),  test de diseño del Reloj (....),Test de Inteligencia para adultos de Wechsler (WAIS, 1988), Bateria de Memoria verbal y visual de Signoret ( Signoret, 1979) adaptación a Buenos Aires, Test de Denominación de Boston version en Español ( Allegri y col, 1997),  Token Test (De Renzi,1962), Test de fluencia verbal fonológica y semántica ( Benton, 1968, Butman y col, 2001), Trail Making Test  A y B (Reitan, 1958), test de Pirámides y Palmeras( ....) y Torre de Hanoi (Cohen, 1985).
Los resultados de la evaluación cognitiva se observan en la tabla 1.


Memoria

Memoria Episódica:
La memoria episódica fue evaluada mediante la Batería de memoria  de Signoret (Signoret, 1979).    En el subtest del relato de una  historia ( memoria lógica), la paciente presentó resultados inferiores a la media tanto en el recuerdo inmediato como diferido de la misma, con frecuentes fabulaciones de relleno. En la versión visual del test, se observaron resultados similares a los obtenidos en  la verbal.
En la prueba de aprendizaje de la lista de 12 palabras, la paciente obtuvo puntajes por debajo de la media en el aprendizaje, en el recuerdo diferido a los 30 minutos y en el reconocimiento (recuerdo mediante facilitación semántica y / o por elección múltiple). Se observaron intrusiones, fabulaciones y repeticiones en la fase de  adquisición y recuerdo libre y falsos reconocimientos en la facilitación. Ver tabla 1.

Memoria semántica
La paciente presentó fallas semánticas en el test de denominación de Boston ( Allegri y col11997) y en el test de  fluencia verbal semántica ( Butman, y col, 2001).  Cuando se administró el Test de Pirámides y Palmeras, la paciente mostró tener un conocimiento  semántico correcto de cada uno de los elementos del  ítem, no obstante presentó tres errores, equivocó la relación entre ellos por  ignorar el aspecto funcional de los mismos. Por ej. donde el test presenta la figura de un burro, un  cordero y una zanahoria dice " no conozco cual de los  animales come ese alimento".
Se realizó también un estudio categorías en la denominación,  solicitando  a la paciente la denominación de  cien elementos pertenecientes a la categoría  "animados", divididos en cincuenta animales y cincuenta  flores, frutos y alimentos. Cincuenta elementos  pertenecientes a la categoría "inanimados" y cincuenta  elementos pertenecientes a la categoría "términos  abstractos".
 Los resultados fueron:
Animados:  animales 41/50 ,  flores ,frutos y alimentos: 33/50
Inanimados: 36/50 ,
Abstractos: 47/50 .
 A los efectos de descartar  una anomia de evocación, se le solicitó la  descripción (sin apoyo visual) de los elementos en los  cuales había fallado, obteniendo el siguiente  resultado:
Animados: animales 46/50 , flores, frutos y alimentos: 40/50 ;
Inanimados :47/50
Abstractos : 37/50
La paciente tiene compromiso en  el conocimiento  semántico tanto en su aspecto verbal como no verbal, lo cuál evidenciaría una alteración en el concepto del  objeto.


Memoria Procedural
Para evaluar la memoria procedural se administró la Torre de Hanoi(Cohen NJ y col, 1985) y una prueba de lectura en espejo ( Allegri, 199...)
En la Torre de Hanoi se observó una mejoría significativa en el tiempo y en el  número de movimientos en los sucesivos intentos. Ver gráfico 1.
                                        Gráfico 1

Se administró la prueba de lectura en espejo, que consistía en tomar el registro del tiempo de lectura de una historia y el recuerdo inmediato de la misma. La prueba fue administrada  en   3 días consecutivos, con 3 historias diferentes. CS fue disminuyendo la velocidad de lectura , mejorando significativamente el tiempo de realización del test en los intentos siguientes (aprendizaje procedural), sin observar cambios en los puntajes de recuerdo de las historias (aprendizaje episódico);  evidenciándose  disociación entre el tiempo de la lectura ( aprendizaje implícito) y el recuerdo episódico (aprendizaje explícito) .Ver gráfico 2 .
                                         Gráfico 2

Evaluación Musical
Se evaluaron la percepción, la producción y la memoria musical .

Percepción Musical
En  una obra musical pueden coexistir variaciones de intensidad, timbres, ritmos, melodías, articulación estructuras armónicas, voces, etc. Todos estos eventos, debido a la propia naturaleza de  la música, son dinámicos y cambiantes lo que determina la complejidad de la  percepción del  fenómeno musical.
Uno de los aspectos que integran la percepción musical, es la discriminación de las características de los sonidos, ya sea por su altura (tonalidad), timbre, temporalidad, etc.
En relación a la discriminación de la dirección tonal de sonidos aislados, se realizaron las siguientes pruebas: la paciente debía escuchar dos tonos consecutivos y luego, debía determinar la direccionalidad ascendente o descendente de esos intervalos. Los resultados evidenciaron una fina discriminación llegando a percibir sin dificultad la distancia de semitono.
Con  respecto a  la temporalidad la paciente diferenciaba las variaciones rítmicas ( por ejemplo: distinguía modificaciones rítmicas de una melodía conocida). Conservaba la imitación rítmica y el recuerdo rítmico de piezas musicales.

Lectura Musical

Si bien sus conocimientos acerca de la lectura musical eran básicos, estos se encontraban conservados ya que podía seguir la lectura de sus partituras corales.

 

Reconocimiento melódico:

La identificación de una melodía conocida se basa en el reconocimiento de la distancia relativa entre los sonidos que formen dicha secuencia melódica. Estas variaciones tonales  junto a las diferencias temporales son las que determinan el esquema o línea melódica. La identificación de una pieza musical depende  del reconocimiento de estos esquemas melódicos, más  allá de las diferencias en la ejecución musical.  Así se  puede identificar una melodía a pesar de que este interpretada con diferentes instrumentos, con variaciones en su acompañamiento, con diferencias tímbricas, o de velocidad.
Para poder evaluar  el reconocimiento de piezas musicales , se realizaron  audiciones de pequeñas secuencias musicales de temas conocidos por la paciente. Al escucharlos la paciente podía reconocer sin dificultad estas secuencias, cantarlas, y también   relacionar con el aspecto más semántico musical, determinaba quién era el intérprete y el título de estas obras. Esta secuencia musical fue diagramada con piezas musicales que identifican diferentes épocas y géneros musicales, con los que la paciente había estado vinculada en alguna etapa de su vida.
En lo que respecta  al reconocimiento de melodías no familiares para la paciente, se realizaron audiciones de diferentes secuencias melódicas, luego mediando algún distractor, se realizó nuevamente la audición de esta secuencia melódica con dos diferencias en el diseño melódico. La paciente pudo identificar sin dificultad las diferencias tonales  de la segunda secuencia.
Para identificar la variación tonal en la línea melódica es necesario conservar en su memoria el diseño de la primera audición.
Tanto el reconocimiento melódico de melodías conocidas como el   de las  no familiares estaba conservado.

Producción Musical
La paciente conservaba la capacidad para ejecutar los instrumentos, tanto piano como guitarra. Podía armonizar , acompañar melodías familiares como así también incorporar nuevo material. A partir de escuchar una pieza musical, podía acompañarse en cualquiera de estos instrumentos  sin dificultad.

Canto

La habilidad para cantar temas musicales, estaba conservada, tanto para entonar canciones en forma espontánea o luego de escuchar una secuencia melódica, podía repetir dicho esquema adecuadamente.

Memoria auditiva 
 Evocación espontánea
La evocación espontánea de melodías estaba conservada, mostrando gran riqueza por la variedad de temas musicales que recordaba.
Ante el pedido del examinador que evocara alguna canción,  la paciente espontáneamente podía realizarlo. Lo mismo ocurría ante el requerimiento de evocar algún tema de un género o de un intérprete en particular.   Si bien conservaba esta posibilidad,  la melodías evocadas no eran asociadas con  recuerdos episódicos . Recordaba las canciones, obras musicales, podía entonarlas adecuadamente , pero no así vivencias relacionadas con otros momentos de su vida, donde escuchaba esa obra, con quién le gustaba cantar, no aparecían vivencias particulares, solo podía relacionar con etapas generales de su vida .

Aprendizaje Musical
 La paciente  creaba temas musicales que expresaban aspectos de su situación  personal y  podía  evocarlos sin dificultad. Esto evidenciaba que su capacidad de aprendizaje musical estaba preservada , ya que incorporaba nueva información musical. También , a partir de escuchar temas desconocidos para ella,  podía aprenderlos y luego evocarlos. Esto ocurría también, en relación a la ejecución instrumental. Por otra parte,  incorporo  a través de la lectura musical nuevas obras en su repertorio coral, evidenciando  que podía apropiarse de toda esta nueva información musical, y luego recordarla .

Discusión:
 La paciente CS, a pesar de presentar déficits en la memoria episódica y semántica , conservaba el recuerdo musical y la habilidad de producir nuevos temas musicales. Su sindrome amnésico era severo y se caracterizaba por presentar disociación de la memoria declarativa y procedural, coincidiendo con el clásico paciente HM ( Milner y col 1968). Sin embargo, HM no presentaba pérdida de la memoria semántica como CS; las lesiones cerebrales de HM se restringían al sector mesial de ambos lóbulos temporales, con extensión hacia los 2/3 anteriores del hipocampo bilateral, el uncus y la amígdala ( Milner, 1966) con aparente conservación de la neocorteza temporal. La afectación cerebral de CS era más extensa y  comprometía la corteza mesial y basal de ambos lóbulos temporales  . El compromiso mesial (hipocampico) bilateral fue responsable del trastorno episódico tanto verbal como visual y la extensión a la corteza basal temporal de la alteración de la memoria semántica. 
Con respecto a la memoria semántica, numerosos autores, incluyendo Warrington y Shallice (1984) y Hodges y col (1992) han discutido si los  déficits de la memoria semántica vistos en sus pacientes han sido por fallas en el almacenamiento de la información o por fallas en el acceso al  archivo semántico. Pensamos que CS presenta  trastornos en el   conocimiento  semántico tanto en su aspecto verbal como no verbal, evidenciado por una alteración en el concepto del  objeto (almacén semántico).

A pesar de las alteraciones  mnésicas descriptas, CS preservaba el procesamiento musical.
La percepción ( discriminación de sonidos, reconocimiento de melodías y lectura musical ) se encontraban intactas desde el inicio del cuadro.La paciente conservaba la capacidad para ejecutar los instrumentos, tanto piano como guitarra. Beatty y col en 1999, han propuesto  que la indemnidad de los circuitos  de los ganglios basales, el cerebelo , áreas motoras  del tálamo y la corteza cerebral tendrían un rol esencial en la praxia instrumental.
El aprendizaje musical también se encontraba indemne: podía incorporar nueva información musical y luego recordarla, a pesar de su amnesia verbal y visual . Evocaba melodías espontáneamente, sin poder asociarlas con sus recuerdos episódicos o vivencias, sólo podía relacionarlas con etapas generales de su vida .
CS no tenía dificultad en identificar la música aprendida remotamente y conservaba la habilidad para aprender nuevo material musical luego del desarrollo de su enfermedad . Por lo tanto, su condición musical, no se correspondía con su sindrome amnésico.
La preservación de las habilidades perceptuales musicales ( memoria implícita) , le permitían a CS  acceder sin dificultad a las representaciones musicales almacenadas en su memoria y llegar al reconocimiento musical ( memoria explícita).
Según el modelo de procesamiento musical de Peretz, 1993, la selección musical primero es analizada a través de  dos vías  paralelas e independientes, que analizan  el contenido melódico ( ej: la representación del contorno melódico y las funciones tonales de los sucesivos sonidos) y el contenido rítmico ( ej: la representación de la organización metrical y de la temporalidad ) respectivamente. El “Lexicón Musical” referido por analogía al lexicón del lenguaje, es  concebido como un módulo , que contiene todas las representaciones de las piezas musicales que han sido expuestas durante la vida de un individuo. Éste recibe “inputs” de los sistemas de análisis musical  (por la melodía y las estructuras rítmicas , o tal vez una combinación de ambos), pudiendo activar representaciones almacenadas en otros sistemas para lograr el acceso de los acompañamientos líricos, para acceder a pronunciar el título de una obra musical y para acceder a todas las clases de información no musical  ( como un episodio asociado, o tal vez a la vivencia de la primera vez que se escuchó la música). Las representaciones musicales perceptuales que están almacenadas en el Lexicón Musical se activarán por exposición  a la correspondiente música familiar , que dependerá de la modalidad auditiva del “input” , para operar finalmente en el nivel no verbal.
Se asume que el almacenamiento de nuevos pasajes musicales se realizaría en este mismo sistema que involucra la codificación de las experiencias musicales del pasado. Es decir, el Lexicón , servirá para ambos: 1) almacenar y 2) recuperar o acceder al conocimiento de selecciones musicales específicas. Si hubiese un daño en el Lexicón Musical,  habría agnosia y/o amnesia musical, la cuál podría ser “ Música-específica” como en el caso del paciente CN reportado por  Peretz en 1996.
Hasta ahora, tal vez con un concepto bastante simplista, el funcionamiento del Lexicón Musical fue considerado a todo o nada. Puede funcionar perfectamente, como en el caso de sujetos normales o de nuestra paciente  CS ( indemnidad del Lexicón y alteración de los sistemas declarativos de memoria ), o estar abolido por daño cerebral con indemnidad de la memoria verbal como el caso de CN ( Peretz, 1996).
El caso de nuestra paciente CS,  refleja la existencia de múltiples formas de memoria y aprendizajes que estarían mediadas por activación de diferentes sistemas . Esta doble disociación de los sistemas mnésicos  de CS, nos permite inferir que los circuitos neuronales involucrados en la memoria musical, son diferentes  de  aquellos implicados en los otros subsistemas clásicos de memoria declarativa. 

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Haciendo realidad los recuerdos
Paul E. Gold* and Donna L. Korol, 2012.

Este artículo revisa las bases neuroendócrinas con que los eventos emocionales regulan mecanismos cerebrales del aprendizaje y la memoria.
En los roedores de laboratorio, existe una amplia evidencia que la epinefrina influencia en el procesamiento de la memoria, los niveles moderados pueden mejorar y los altos empeorar la memoria.
Estos efectos son, en gran parte, mediados por los aumentos en los niveles de glucosa en sangre posteriores a la liberación de epinefrina, proporcionando apoyo a los procesos cerebrales que participan en el aprendizaje y la memoria.
Estos procesos cerebrales incluyen el aumento de la liberación de neurotransmisores y del metabolismo energético, este último al parecer, juega un papel  clave para el metabolismo del glucógeno astrocítico.  
Además, los procesos fisiológicos de la emoción y el arousal pueden cambiar el sistema neural que controla el aprendizaje en un momento en particular, a la vez mejorar algunos atributos de aprendizaje y perjudicar a otros, de manera que resulte en un cambio en la estrategia utilizada para resolver un problema.


Neuroanatomía de la memoria episódica y semántica en los seres humanos

Una de las funciones más básicas de cada individuo y de la especie es la memoria.
La memoria es el proceso por el cual la información se guarda como conocimiento y se retiene para su utilización como sea necesario. El aprendizaje es un fenómeno neurobiológico por el que se adquiere nueva información desde el mundo exterior, y es por ende, un precursor de la memoria.
La memoria consiste en la capacidad para codificar, almacenar, consolidar y recuperar información. Recientemente, la memoria se ha definido como una red de conexiones cuya función es principalmente facilitar la persistencia de ese aprendizaje.
En esta revisión, se presenta una breve descripción de las clasificaciones actuales de redes de memoria con un enfoque en la memoria episódica y su sustrato anatómico. También se presenta una breve revisión de las bases anatómicas de los sistemas de memoria y los métodos más comúnmente utilizados para evaluar la memoria a través de neuroimágenes, ilustrados con resonancia magnética del hipocampo, lóbulo temporal, y la formación del hipocampo, que son las principales estructuras cerebrales que participan en las redes de  memoria.




Revisión  de los procesos neuro-cognitivos implicados en la codificación, la consolidación y la recuperación de los recuerdos verdaderos y falsos.

La percepción y la memoria son reconstrucciones imperfectas de la realidad. Estas reconstrucciones son propensas a ser influenciadas por varios factores, lo que puede resultar en falsos recuerdos. Una falsa memoria es el recuerdo de un evento, o los detalles de un episodio, que no ocurrió en realidad.

La formación de la memoria comprende por lo menos tres diferentes sub-procesos: la codificación, la consolidación y la recuperación del material aprendido. Todos estos sub-procesos son vulnerables a errores específicos y por lo tanto puede resultar en falsos recuerdos.

 Diferentes procesos neuro-cognitivos se han relacionado con la formación de recuerdos verdaderos y falsos ( lóbulo temporal medial y la corteza prefrontal medial y lateral).




Bases fisiológicas de la modulación emocional de los circuitos de memoria en la amígdala.


Diversos trabajos experimentales han demostrado que la amígdala facilita la plasticidad sináptica en otras estructuras del cerebro (hipocampo por ejemplo y los ganglios basales) y se cree que representan los sitios de almacenamiento para varios tipos de memoria.
Este paper resume  los nuevos avances en la comprensión de cómo la amígdala facilita la formación de los recuerdos emocionales. Existen situaciones que despiertan emociones, ya sea con valencias positivas o negativas y es la amígdala que permite que la información que ingresa al SNC se procese de manera más eficiente en redes cerebrales. Esta revisión también destaca la necesidad de comprender cómo las diferentes regiones del cerebro actúan en paralelo para alcanzar un objetivo más eficiente.



Proteínas malformadas pueden ser clave en el diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer

Un estudio ha revelado la eficacia de una nueva técnica para localizar unos fragmentos proteicos que podrían ser claves en el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer (EA). Los autores indican que el nuevo método puede suponer una mejora en la valoración de la EA, que ahora se detecta en etapas muy avanzadas principalmente a través del examen clínico, técnicas de neuroimagen y análisis del líquido cefalorraquídeo.
El estudio se basa en la detección de los oligómeros Aβ que son los precursores de las placas amiloides típicas de la EA, estructuras que se considerada que producen el daño neuronal en el cerebro de los pacientes. Se trata de una tecnología denominada PMCA (protein misfolding cyclic amplification), que detecta la presencia de proteínas malformadas características de este tipo de patologías.
El uso de este método en pacientes con EA mostró una alta eficacia para localizar los oligómeros Aβ en concentraciones muy bajas y, según los autores, fueron capaces de discernir entre pacientes con EA o con otras patologías neurodegenerativas con un bajo porcentaje de error.
El siguiente paso en la investigación consistiría en adaptar el uso de esta tecnología en muestras de sangre y orina para conseguir un método mucho menos invasivo.
Les dejo el link:



1 comentario:

memoria dijo...

Un completísimo artículo, me ha sido de gran ayuda.

Saludos!
Carla